miércoles, 22 de agosto de 2018
Mis emociones se fundamentan en Emojis
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domingo, 22 de julio de 2018
Pijama de mujer y manchas de ceniza en mi ropita fea
¿En
dónde me escondo? Cuando el rugido de los carros deja de tejer los vínculos en
mis recuerdos mientras pasean por las dendritas de concreto intoxicando de una
luz fugitiva las ventanas de mi iris. Es ahí cuando me pongo paranoico y me
embriaga la necesidad de esquematizar la arquitectura de mi camino a casa hasta
la interacción más primaria y pintar con sus vectores mi piel.
¿Qué tan
cerca puedo estar del núcleo fundamental? Yo creo que es por la luz entre
nuestras pieles, o por alguna fuerza misteriosa, la razón por la cual la tundra
que escondes en tu boca no ha llenado a las montañas de roca en mis ojos con su
gentil nieve. Damos un paso adelante y retrocedemos dos para ver si por el otro
camino era mejor y sí. Supongo que sí.
Una vez
me perdí a propósito en el laberinto de tu habitación. Esa fue la única vez que
no mapeé mi espacio para asegurarme de que quedaría suficiente oxígeno para
ambos por las próximas nueve horas. Preferí dejarme llevar. Preferí dejarme
llevar, pero cuando mis brazos comenzaron a deformarse para alcanzar el orbital
de tu cintura, mis venas y nervios se solidificaron dejando tan sólo un árbol
muerto. Creo que a ti te incomodó. A mí también.
Pero
nada de esto significa que no quiero flotar, frágil, por las circunferencias de
los ciclos más íntimos que en tu topología pueda encontrar. Que esté perdido
todavía en los pasillos de tu habitación porque no me decido por el camino
indicado no significa que no estoy tratando de llegar a la cama contigo.
Llegar
antes de que me seque, antes de que todas mis hojas sequen y el invierno dure
para siempre.
Cómo me
gustaría poder enredar las terminales de mis dedos por cada muro que contenga
tus misterios, quizás así dejarme derrotar por ellos, hundirme en sus pozos.
Como me gustaría romper la paralela simetría en nuestros caminos y descubrir,
ambos, que después de todo no éramos tan distintos.
Como me
gustaría hacerlo, pero no puedo. No estoy conectado con la saliva de este
mundo. No conozco otros aires fuera de este que siempre he llamado mío. No he
encontrado una ruta segura y suficientemente corta al centro de tu ciudad. Hace
mucho que no me paseo por ahí.
No puedo
hacerlo y por el mismo motivo no encuentro sentido en estas palabras, así como
no encuentro sentido en la probabilística naturaleza de mis manos sometidas a
las olas de tu cabello, ni en los atardeceres bonitos, ni en aprender a bailar.
No le
encuentro sentido, pero me deshago por perderme en el campo que describe tu
espacio, llegar a tu cama, abrazarte, colapsar.
miércoles, 18 de julio de 2018
Reflexiones sobre esto
esto, está medio muerto
pero no importa, porque medio muerto uno sigue vivo
la verdad es que no se que escribir
lo he dejado por un tiempo
y no lo trabajo
pero es una buena idea intentarlo
no lo he leído todo
siendo honesto, he leído casi nada
siendo honesto, lo que mas leo es lo propio
hay muchos guiños a todo
por aquí y por allá, parece aparente
lo mejor que he escrito son solo pedazos de
muchos poemas, donde hablo de nada
creo que mucho de lo que me gusta
de la poesía es, mas allá del discurso
como se ve
¿eso me hace un mal poeta?
¿o lo que me hace un mal poeta es nunca leer poesía?
o ¿nunca leer en general?
el análisis y la critica son poesía?
lo mejor es eso, perderme en el texto
no son imágenes, aunque puedan serlo
es algo distinto
no lo puedo describir
quizá habría de revitalizarlo, publicar
algo nuevo, del trabajo que hemos hecho
que horrible reflexión
pero no importa, porque medio muerto uno sigue vivo
la verdad es que no se que escribir
lo he dejado por un tiempo
y no lo trabajo
pero es una buena idea intentarlo
no lo he leído todo
siendo honesto, he leído casi nada
siendo honesto, lo que mas leo es lo propio
hay muchos guiños a todo
por aquí y por allá, parece aparente
lo mejor que he escrito son solo pedazos de
muchos poemas, donde hablo de nada
creo que mucho de lo que me gusta
de la poesía es, mas allá del discurso
como se ve
¿eso me hace un mal poeta?
¿o lo que me hace un mal poeta es nunca leer poesía?
o ¿nunca leer en general?
el análisis y la critica son poesía?
lo mejor es eso, perderme en el texto
no son imágenes, aunque puedan serlo
es algo distinto
no lo puedo describir
quizá habría de revitalizarlo, publicar
algo nuevo, del trabajo que hemos hecho
que horrible reflexión
martes, 15 de mayo de 2018
rhythm
under the moon
we are the sea
storms brewing
inside our hearts
thunderous
and heavy
and you became my home
we are the sea
storms brewing
inside our hearts
thunderous
and heavy
and you became my home
viernes, 23 de marzo de 2018
hacia valhalla
camino por tierra vieja
y respiro luz como humo
de nombres olvidados
el mar truena y recuerdo
tu voz como el fin de los
tiempos, y tus ojos
grandes me miran
como si estuvieras aqui
como estrellas que brillan
hacia adentro
como un anuncio de guerra
y de guerra quiero morir
para que me lleven
las valkirias en sus brazos
y que sus alas me arropen
y me digan nombres olvidados
con forma de humo y luz
que respiro cuando
camino por tierra vieja
y respiro luz como humo
de nombres olvidados
el mar truena y recuerdo
tu voz como el fin de los
tiempos, y tus ojos
grandes me miran
como si estuvieras aqui
como estrellas que brillan
hacia adentro
como un anuncio de guerra
y de guerra quiero morir
para que me lleven
las valkirias en sus brazos
y que sus alas me arropen
y me digan nombres olvidados
con forma de humo y luz
que respiro cuando
camino por tierra vieja
lunes, 12 de febrero de 2018
segunda caida
el viento dice cosas
y finjimos que entendemos
pero las palabras no salen
ni siquiera de nosotros
ya
escuchamos y no pensamos
en rezar
nos dejamos caer
queremos volar
pero entender?
no, entender no
cerramos los ojos
y estamos con alguien
mientras alguien mas
nos maldice
porque lo merecemos
tenemos nombres malditos
con raices ocultas
y arcanas
como las palabras
que nos dice el viento
y que finjimos entender
y finjimos que entendemos
pero las palabras no salen
ni siquiera de nosotros
ya
escuchamos y no pensamos
en rezar
nos dejamos caer
queremos volar
pero entender?
no, entender no
cerramos los ojos
y estamos con alguien
mientras alguien mas
nos maldice
porque lo merecemos
tenemos nombres malditos
con raices ocultas
y arcanas
como las palabras
que nos dice el viento
y que finjimos entender
miércoles, 7 de febrero de 2018
whiteRoom(false); //Primera caída
Estoy harto de cambiar de habitación. Siempre que lo
hago encuentro un patrón de luz sobre mi cama causado por las ventanas siendo
violentadas por la intensa luz del sol. En ocasiones cierro las persianas para
que esto no pase. Prendo todos mis focos y velas. Dejo abiertos mis ojos.
El problema es que indiscutiblemente llega el momento
en el que ya es oscuro y tengo que salir a buscarte. Recorro siempre la misma
calle. Siempre la misma calle. Tomo siempre el mismo autobús y me bajo siempre
en la misma parada. Jamás estás ahí. Alguien me recibe de cualquier forma. Una
figura humana, una figura linda.
Las voces del concreto me contaron que esta
figura es particularmente buena para sonreír y con su sonrisa inquietar mis
templos. Dicen que sus ojos son tan sólo una hermosa y egoísta prisión para una
insulsa conclusión. Es una artista de esto.
Hace unos días esta figura me llevó a una fiesta. La
fiesta era en una linda casa. En los espejos de sus baños me encontraba con
diferentes bestias que se parecían tanto a mí. Los habitantes de la celebración
no estaban desnudos. Muy por el contrario, iban con sus almas llenas de joyas y
a sus pieles iba pegada una tela de vidrio. Veía cómo se tensaban sus dedos y
se agitaban sus respiraciones cada vez que daba un paso o abría la boca. Por un
momento tratamos de estrechar manos. Ellos encontraron el cáncer. Yo no
encontré.
Estoy harto de cambiar de habitación. Siempre que lo
hago una luz encuentra un patrón de intensas ventanas sobre mi sol causado por
una violentada cama. En ocasiones cierro mis ojos para que esto no pase. Prendo
mis focos y quemo mis velas. Dejo abiertas las persianas.
Cuando lo que veo comienza a darme miedo y el aire me
causa nauseas, corro rápido. Corro de vuelta al baño para enfrentar a las
bestias y sólo me encuentro a mí. La figura, entonces, se molesta porque dejo
de soplarle dulces fragancias de humo y miel.
La figura no entiende que el humo
me cuida y la miel me duerme. La figura no quiere entender. Una vez paseando
por las cordilleras de su piel encontré botones que parecían llevar a lo más
profundo del planeta. Suponía – tonta suposición – que una vez en el centro
encontraría todos los motivos por los cuales estoy viviendo o todos los motivos
que estoy viviendo.
Los botones liberaban el fuego y nada más. Nada más. Nada
más lejos. Nada más profundo. Nada mas no te pierdas en los encantos del azul.
Nada más no te pierdas en los encantos del azul. De lo contrario estaríamos tan
tristes. De lo contrario no sabríamos qué hacer. No lo sé.
Claro que comprendo que no es culpa de la figura ni de
sus relevos.
Claro que comprendo que esta vida siempre hará de mí un ridículo
Ícaro cuando desgarre mi pecho y destroce mi cráneo por acercarme al murmuro de
alguien a quien quiero encontrar.
Claro que comprendo que los mismos caminos
jamás me llevarán al iris de la aterciopelada sensación del afecto.
Claro que
comprendo que si mis dedos no están tiesos y mi corazón no corre es porque, en
efecto, estoy rendido ante la insípida conclusión en la que yo no soy nada más
que un, nada icónico, recuerdo.
Claro que lo comprendo.
De lo contrario no me
sentiría apenado por la figura.
Pobre figura que ni la grata idea se lleva.
Pobre figura que jamás se preocupó por saborear mi saliva o comprender la
complejidad de mi espina.
Pobre figura.
Pobre figura pobre que sólo encontró el
cáncer y sexo mediocre.
Claro que lo comprendo.
¿Tú no?
Estoy harto de cambiar de habitación. Siempre que lo
hago un patrón encuentra una cama de intensas luces sobre mis ventanas causadas
por un violentado sol. En ocasiones cierro mis ojos para que esto pase. Nada
más. Nada más lejos. Nada más profundo. Deja abierto el iris.
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